Primeros pasos
Me van a permitir una batallita de abuelo, que, el otro día, entre cerveza y cerveza, como debe ser, estuvimos recordando algunos de los que la vivimos en primera persona.
La cosa fue en Madrid, en La Central de la Universidad, un día de Mayo caluroso y soleado. Fueron de la partida, Teo atrás, entrenador y jugador por aquellos entonces; Chan, tercera en frasco pequeño, en un ala; el que escribe en el otro costado; Poyete y Ustarroz, dos jovencísimas fuerzas de la naturaleza, el segundo hoy en el Cajasol y el primero capitán del Helvetía hasta que se fue de “orgasmus”, los centros; Eoin Costigan, ese tipo espigado que entrena ahora, de diez; el más listo de la clase, Eu, de nueve; Poba, como se te echa de menos, aún recordamos aquellas palabras tuyas al principio, y los hermanos Martínez, mejor comprarles un traje que invitarlos a comer el front row; Big, sin uniforme aún, y “Cucurrucucu” Abraham la segunda; la tercera, Juan Rivera, antes de su plaga de lesiones, cuando corría, un jovencísimo Castro, ya apuntando maneras y Fosi, el gran Fosi. Completaron la convocatoria, Dani “Homer” Salguiero, como se le echa de menos también, sobre todo en los terceros tiempos, Marcos Pradas, elegante siempre, dentro y fuera de la pista, Currito, siempre alterado, él es así, Gerado, “fabricando” puertas, Javi Galvéz, “correcaminos” total y Maese, otro que corría que se las pelaba.







