Cadetes, CAR (46)-CR Mairena (0)
El pasado Sábado día 19 de Noviembre, a las 12.00 horas, tuvo lugar en las instalaciones deportivas de San Pablo, el encuentro entre los equipos Cadetes del Mairena CR y del CAR. En un desapacible día, en el que la lluvia acompañó durante todo el encuentro, el equipo de los “amigos” se impuso por 46 puntos a 0 a nuestros chavales, que jugaron durante todo el encuentro con inferioridad numérica, ya que sólo pudieron presentarse 13 jugadores.
La entrenadora Alba trató de plantear el partido como un ejercicio de superación para sus chicos, que siendo inferiores en número, debían demostrar que eran superiores en cuanto a actitud y entrega desde el primer minuto.
En los primeros lances del encuentro, el equipo mairenero comenzó algo frío, y recibió rápidamente un ensayo en contra, no sin cierta polémica, ya que el jugador del CAR se lanzó sobre la línea de 5 metros para posar el oval, se incorporó y entonces fue cuando cruzó la línea de ensayo visitante. Tras recibir el ensayo en contra, los pupilos de Alba no se vinieron abajo y lucharon para zafarse de la presión de los locales, logrando alejar el peligro a base de patadas del apertura Jesús, pero los ¾ locales lograban encontrar huecos en la defensa mairenera y llegar nuevamente a las proximidades de la línea de marca visitante. Así cayeron 3 ensayos más en la primera parte, en la que Alba exigía a sus chicos que no perdieran la cara y que defendieran con uñas y dientes. En esta faceta defensiva cabe destacar la actuación de Andrés, que aún teniendo molestias en una de sus piernas, siguió luchando en cada placaje como si fuera el último del partido. Con esta actitud, los pupilos de Alba se contagiaron de esa energía y lograron parar las acometidas de los “amigos” durante parte de la segunda mitad. Pero debido al cansancio y a la entrada de cambios en el equipo local, hizo que cayeran 3 ensayos más, dejando el marcador en el definitivo 46 a 0.
Aunque el resultado podría parecer abultado, los Cadetes maireneros contando tan sólo con 13 jugadores, dieron una lección de pundonor y entrega, y al acabar el encuentro en sus caras no se apreciaba el dolor de una derrota, sino la alegría de sentirse orgullosos de haber dado todo lo que tenían dentro de sí, de haberse vaciado en el campo y luchado junto a sus amigos y compañeros.
Javi Saenz, Cabrero







